El turismo en Mataró

Ubicado en el corazón de la región del Maresme, Barcelona, ​​encontramos Mataró, con una rica historia que se remonta a la temporada romana. Su esencial puerto deportivo y la playa son ciertos primordiales lugares de interés que se hallan en esta preciosa localidad ribereña.

Mataró, una urbe próspera industrial, comercial y turística de la Costa del Maresme, es heredera de una larga y rica herencia histórica que se remonta a la plaza romana de Lluró, como puede verse en el lugar arqueológico de Torre Llauder, que contiene las ruinas de una habitual villa romana del 1 al siglo tres. No obstante, muchos otros acontecimientos esenciales han dejado su señal en esta urbe, como el mil ochocientos cuarenta y ocho la construcción del primer tren en la historia de la Península Ibérica, que unía Barcelona y Mataró. El centro de la urbe vieja está acotado por el circuito amurallado del siglo dieciseis. En el centro, nos hallamos con la basílica de Santa María que data del siglo quince, con una testera medieval y neorrománica añadida posteriormente en el siglo diecinueve.

Hoy día, La Wrier y La Rambla son las primordiales arterias comerciales de la urbe. También podemos observar edificios distinguidos como el Municipio, desde el siglo diecisiete, que incluye elementos arquitectónicos que fueron añadidos en temporadas siguientes. En la Plaza de Santa Ana, el punto donde confluyen estas 2 calles, podemos visitar la iglesia barroca del mismo nombre. Asimismo podemos visitar otros edificios notables como la Casa de Capuchinas, del siglo dieciocho, y el Museo Comarcal del Maresme, situado en un edificio de estilo renacentista.

El modernismo ha dejado una marca particularmente en Mataró, merced al legado del arquitecto técnico Josep Puig i Cadafalch, natural de la urbe. Asimismo la suya es la Casa Coll i Regàs, uno de los distintivos de la urbe.

La capital del Maresme es una urbe que mira al mar, al lado de la que se ha puesto sus más atractivos establecimientos turísticos. Un extenso camino corre paralelo a la playa, con geniales servicios libres para gozar del baño y los deportes acuáticos a lo largo del verano. La larga tradición marinera en Mataró es evidente en su activo puerto deportivo, considerado como el más esencial en la zona. Allá nos hallamos con un montón de tiendas y restaurantes que hacen de esta ribera un notable centro comercial y de ocio.

El artista Moisès Villèlia

El artista de mataró Moisès Villèlia fue el descubridor del bambú aplicado al arte. El descubrimiento de este nuevo material puso delante de él una extensa gama de posibilidades. Siendo el primero en usar este material de forma continua e “inventar” su lenguaje propio, lo liberó de la tradición escultórica del hierro o bien piedra. Esta elasticidad de material le dejó someterlo a altas tensiones, explorar el hueco en él y una gran posibilidad de proporcionar movimiento a las estatuas. El bambú activa dichas formas sorprendentes y poéticas. Con materiales pobres y débiles, como alambres, palos, cañitas de bambú, hilos o bien botones, Moisès Villèlia fue capaz de edificar una obra artística perdurable, indefinible, similar a la naturaleza y se identifica por una libertad creativa radical .

Villèlia aprendió tallado en madera en el taller de su padre, un artesano con renombre. A lo largo de su niñez asistió a la escuela Damon, que aplica el procedimiento Montessori, hasta el comienzo de la Guerra Civil que interrumpió esta educación racionalista. Al final de la guerra, su familia se trasladó a Mataró, donde su padre fue nombrado directivo de una factoría de muebles. Con 13 años, Villèlia dejó la escuela para trabajar en una factoría. En mil novecientos cuarenta y cinco empezó a trabajar en el taller con su padre, que había salido de la factoría de muebles para abrir un taller de carpintería. Desde este instante, se interesó por la poesía y empezó a hacer sus primeros trabajos: tallas de madera figurativas, con perfiles expresivamente alargados y activos. Expuso su primera estatua en el Museo de Mataró en mil novecientos cuarenta y nueve.

En torno a mil novecientos cincuenta y tres, tras hacer con su padre toda la talla de madera de la capilla de Santa Ana, estuvo completamente dedicado a la estatua e hizo su primerafigura que adoptan formas tubulares y alargadas.

Villèlia entra en contacto con personalidades del planeta artístico como el versista y el crítico Rabasseda Cirici y en mil novecientos cincuenta y cuatro efectuó su primera exposición individual en el Museo Municipal de Mataró. Se presentan relieves que se unieron a las influencias del modernismo y la filosofía oriental, que desde su adolescencia fueron una incesante en su vida. Joan Brossa visitó esta exposición y esto marcó el inicio de una enorme amistad.

Se reuniría con Brossa y con el conjunto “Dau al Set” y Joan Prats. En mil novecientos cincuenta y cuatro creó el conjunto “Arte Actual” con su futura esposa, la pintora Magda Bolumar, Lerín, Rabasseda, Lladó y la ruda, entre otros muchos, lo que dio sitio a una exposición del conjunto “Dau al Set” en Mataró. Experimenta con materiales orgánicos, como calabazas, cáctus, cortezas, tallos, conjuntados con hilos, cables o bien botones, en una nueva dirección de trabajo, una estatua desmaterializada, basado en el dibujo espacial. Mediante las influencias de Giacometti y Moore, que estudiaba formas de yeso de las resonancias anatómicas. Asimismo empieza a emplear el bambú, de forma frecuente conjuntado con otros materiales orgánicos en las estructuras móviles. Presentado por el “Club cuarenta y nueve”, expuso en la Sala Gaspar. El conocido escultor Ángel Ferrant se interesó también por su trabajo.