Un día de sexo desenfrenado en Mataró

Antes de comenzar este relato me gustaría decir que yo soy un chico normal, ni guapo ni feo, pero aquel día de Julio paseando por una playa de Mataró durante mis vacaciones me sentí como el hombre más atractivo del mundo y aún no sé qué es lo que pasó, pero el caso es que las mujeres me miraban con gran deseo y no son invenciones mías porque los dos amigos que venían conmigo se dieron cuenta perfectamente de la extraña situación.

La verdad es que me cuido bastante y estoy fuerte porque voy todos los días al gimnasio, pero hasta ese día mi relación con las mujeres había sido totalmente normal y había tenido mis relaciones como cualquier otro hombre, pero en ese momento estaba soltero desde hacía mucho tiempo y no conseguía que una chica guapa se fijara en mi.

Todo cambió cuando en esa explosión de hormonas femeninas se acercó a mi una jovencita Rusa muy simpática que tendría sobre 20 años (yo tenía 30) y me preguntó que si estaba de vacaciones. Muy sorprendido le dije que si y ella me invitó a dar un paseo con ella por la playa así de buenas a primera. Obviamente me quedé en shock porque estaba tan buena y era tan guapa que creía que era la típica cámara oculta. Como no tenía nada que perder accedí gustosamente y estuvimos hablando sin parar durante al menos dos horas, su Español era muy fluido y no se le acababan las palabras, tenía anécdotas para todo y ya os podéis imaginar que yo estaba encantado porque era la primera vez que una mujer “me entraba” a mi y no al revés.

Por mi cabeza pasaban constantemente escenas de videos porno de chicas Rusas y por mucho que intentaba disimular mi erección, era imposible puesto que llevaba un bañador pequeño y ajustado que me había comprado para precisamente marcar el paquete, aunque no tanto. De repente y sonriente la enigmática Rusa me puso la mano en el pecho deteniéndome el paso y me preguntó: ¿soy yo la que te está causando esa erección?, llevo todo el camino mirándote el pene y no se te ha bajado desde que hemos empezado a hablar, ¿puedo hacer algo para arreglarte ese problemilla?…

Pese a que soy un tío para nada vergonzoso creo que me debieron salir los colores porque no pensaba que una chica fuera capaz de ir tan directa al grano, pero bueno, ya que demostraba ser tan guarra habría que aprovechar la situación. Mi respuesta fue clara y concisa: pues claro que puedes hacer algo, me puedes comer la polla si te apetece, ¿vamos a mi apartamento?. Acto seguido me agarró de la mano y me dijo: vamos, tu dirás.

Dicho y hecho, llegamos al apartamento en menos de 5 minutos y mientras subía las escaleras ya que era un primer piso tenía claro que con esa zorrita iba a hacer todas las posturas que siempre había deseado hacer viendo peliculas porno y que por no encontrar a la mujer adecuada tan solo se habían quedado en mi mente.

Abrí la puerta con las manos temblorosas y ella me empujó con fuerza con la intención de tumbarme en el sofá, perdí el equilibrio y como si de una perra en celo se tratase me arrancó el minúsculo bañador y se metió mi polla en su boca hasta el fondo, vi literalmente desaparecer mis pelotas en su boca y temí que no tardaría ni un minuto en correrme. Por suerte pude contenerme porque quería follármela a ser posible analmente, pero ella chupaba con tanta fuerza y tan rápidamente que le dije: “para por favor, que me corro, no aguanto más”. Ella se hizo la sorda y siguió mamando aún más rápido, evidentemente quería que me corriera en su boca y eso hice. Mi polla explotó y sentía como por las comisuras de sus labios brotaba el semen descontroladamente, esa marrana debía estar muy acostumbrada a comer rabos porque ni siquiera pestañeó, tan solo sonreía y me miraba con unos ojitos que me mataban.

Después de que se limpiara le dije que había sido increíble y que me diera unos minutos para reponerme porque quería echarle un polvo en condiciones, pero ante mi sorpresa me dijo: lo siento, tengo prisa, esta noche a las 22 horas nos vemos en el paseo de la playa que tengo una sorpresa para ti.

Continuará…

El turismo en Mataró

Ubicado en el corazón de la región del Maresme, Barcelona, ​​encontramos Mataró, con una rica historia que se remonta a la temporada romana. Su esencial puerto deportivo y la playa son ciertos primordiales lugares de interés que se hallan en esta preciosa localidad ribereña.

Mataró, una urbe próspera industrial, comercial y turística de la Costa del Maresme, es heredera de una larga y rica herencia histórica que se remonta a la plaza romana de Lluró, como puede verse en el lugar arqueológico de Torre Llauder, que contiene las ruinas de una habitual villa romana del 1 al siglo tres. No obstante, muchos otros acontecimientos esenciales han dejado su señal en esta urbe, como el mil ochocientos cuarenta y ocho la construcción del primer tren en la historia de la Península Ibérica, que unía Barcelona y Mataró. El centro de la urbe vieja está acotado por el circuito amurallado del siglo dieciseis. En el centro, nos hallamos con la basílica de Santa María que data del siglo quince, con una testera medieval y neorrománica añadida posteriormente en el siglo diecinueve.

Hoy día, La Wrier y La Rambla son las primordiales arterias comerciales de la urbe. También podemos observar edificios distinguidos como el Municipio, desde el siglo diecisiete, que incluye elementos arquitectónicos que fueron añadidos en temporadas siguientes. En la Plaza de Santa Ana, el punto donde confluyen estas 2 calles, podemos visitar la iglesia barroca del mismo nombre. Asimismo podemos visitar otros edificios notables como la Casa de Capuchinas, del siglo dieciocho, y el Museo Comarcal del Maresme, situado en un edificio de estilo renacentista.

El modernismo ha dejado una marca particularmente en Mataró, merced al legado del arquitecto técnico Josep Puig i Cadafalch, natural de la urbe. Asimismo la suya es la Casa Coll i Regàs, uno de los distintivos de la urbe.

La capital del Maresme es una urbe que mira al mar, al lado de la que se ha puesto sus más atractivos establecimientos turísticos. Un extenso camino corre paralelo a la playa, con geniales servicios libres para gozar del baño y los deportes acuáticos a lo largo del verano. La larga tradición marinera en Mataró es evidente en su activo puerto deportivo, considerado como el más esencial en la zona. Allá nos hallamos con un montón de tiendas y restaurantes que hacen de esta ribera un notable centro comercial y de ocio.

El artista Moisès Villèlia

El artista de mataró Moisès Villèlia fue el descubridor del bambú aplicado al arte. El descubrimiento de este nuevo material puso delante de él una extensa gama de posibilidades. Siendo el primero en usar este material de forma continua e “inventar” su lenguaje propio, lo liberó de la tradición escultórica del hierro o bien piedra. Esta elasticidad de material le dejó someterlo a altas tensiones, explorar el hueco en él y una gran posibilidad de proporcionar movimiento a las estatuas. El bambú activa dichas formas sorprendentes y poéticas. Con materiales pobres y débiles, como alambres, palos, cañitas de bambú, hilos o bien botones, Moisès Villèlia fue capaz de edificar una obra artística perdurable, indefinible, similar a la naturaleza y se identifica por una libertad creativa radical .

Villèlia aprendió tallado en madera en el taller de su padre, un artesano con renombre. A lo largo de su niñez asistió a la escuela Damon, que aplica el procedimiento Montessori, hasta el comienzo de la Guerra Civil que interrumpió esta educación racionalista. Al final de la guerra, su familia se trasladó a Mataró, donde su padre fue nombrado directivo de una factoría de muebles. Con 13 años, Villèlia dejó la escuela para trabajar en una factoría. En mil novecientos cuarenta y cinco empezó a trabajar en el taller con su padre, que había salido de la factoría de muebles para abrir un taller de carpintería. Desde este instante, se interesó por la poesía y empezó a hacer sus primeros trabajos: tallas de madera figurativas, con perfiles expresivamente alargados y activos. Expuso su primera estatua en el Museo de Mataró en mil novecientos cuarenta y nueve.

En torno a mil novecientos cincuenta y tres, tras hacer con su padre toda la talla de madera de la capilla de Santa Ana, estuvo completamente dedicado a la estatua e hizo su primerafigura que adoptan formas tubulares y alargadas.

Villèlia entra en contacto con personalidades del planeta artístico como el versista y el crítico Rabasseda Cirici y en mil novecientos cincuenta y cuatro efectuó su primera exposición individual en el Museo Municipal de Mataró. Se presentan relieves que se unieron a las influencias del modernismo y la filosofía oriental, que desde su adolescencia fueron una incesante en su vida. Joan Brossa visitó esta exposición y esto marcó el inicio de una enorme amistad.

Se reuniría con Brossa y con el conjunto “Dau al Set” y Joan Prats. En mil novecientos cincuenta y cuatro creó el conjunto “Arte Actual” con su futura esposa, la pintora Magda Bolumar, Lerín, Rabasseda, Lladó y la ruda, entre otros muchos, lo que dio sitio a una exposición del conjunto “Dau al Set” en Mataró. Experimenta con materiales orgánicos, como calabazas, cáctus, cortezas, tallos, conjuntados con hilos, cables o bien botones, en una nueva dirección de trabajo, una estatua desmaterializada, basado en el dibujo espacial. Mediante las influencias de Giacometti y Moore, que estudiaba formas de yeso de las resonancias anatómicas. Asimismo empieza a emplear el bambú, de forma frecuente conjuntado con otros materiales orgánicos en las estructuras móviles. Presentado por el “Club cuarenta y nueve”, expuso en la Sala Gaspar. El conocido escultor Ángel Ferrant se interesó también por su trabajo.